Cómo aparecer en Google Maps en Gran Canaria: lo que de verdad cuenta
Busca "peluquería en Las Palmas" en el móvil. Antes de las webs, Google te enseña un mapa con tres negocios. La mayoría de la gente llama a uno de esos tres y ni baja a ver el resto.
Estar en ese trío no es suerte. Google lo decide con criterios bastante claros, y la mayoría de negocios de la isla no los está aprovechando.
Los tres factores que mira Google
Google lo dice abiertamente: para decidir qué negocios enseña en el mapa se fija en la relevancia, la distancia y la prominencia.
- Relevancia: si tu ficha deja claro que haces exactamente lo que la persona busca.
- Distancia: lo cerca que estás de quien busca o de la zona que pone en la búsqueda.
- Prominencia: lo conocido y fiable que parece tu negocio. Reseñas, menciones en otras webs, tu propia web.
La distancia no la puedes cambiar. Las otras dos, sí. Y ahí es donde se gana o se pierde.
La categoría: el error más común
La categoría principal de tu ficha es probablemente el dato que más pesa en la relevancia, y la mayoría la eligen en diez segundos al crear el perfil. Una clínica que se pone "centro de salud" en vez de su especialidad, un abogado laboralista que se queda en "abogado". Parece un detalle y cambia por completo para qué búsquedas apareces.
Elegir bien la principal y las secundarias requiere mirar qué categorías usan los negocios que ya salen arriba en tu zona. No hay una lista buena para todos.
Las reseñas pesan más de lo que crees
No solo cuántas tienes. También cuántas recibes al mes, si son recientes, si respondes a todas y qué dicen. Una reseña que menciona "me hizo la web de mi inmobiliaria en Las Palmas" le dice a Google mucho más que un "todo genial".
Diez reseñas repartidas a lo largo del año valen más que treinta el mismo día. Google desconfía de los picos.
Y nunca las compres. Google las detecta cada vez mejor y el castigo puede ser perder la ficha entera.
Errores que te pueden costar la ficha
- Meter palabras clave en el nombre: "Clínica Pérez Dentista Barato Las Palmas". Va contra las normas de Google y es de las causas más habituales de suspensión.
- Poner una dirección que no es real para parecer más céntrico.
- Mostrar la dirección de tu casa si trabajas a domicilio. En ese caso hay que ocultarla y marcar la zona de servicio.
- Datos distintos en cada sitio: un teléfono en la ficha, otro en la web y otro en Facebook. Google duda de que seas el mismo negocio.
La ficha sola no basta
Tu web tiene que confirmar lo que dice la ficha: mismo nombre, mismo teléfono, las mismas zonas, los mismos servicios. Cuando Google ve que todo cuadra, confía más en ti. Es parte del trabajo que hago en el SEO local: que la web y la ficha se refuercen la una a la otra.
Luego está la parte de mantenerla viva: publicar novedades, subir fotos reales, responder rápido. Una ficha que parece abandonada pierde terreno frente a la del competidor que la cuida cada semana.
